“Quiero armar mi identidad de cero”
El logo que tienes no representa lo que vendes hoy, o no tienes ninguno. Construimos el sistema completo desde cero: logo, colores, tipografías y el manual que lo deja por escrito.
Cuéntanos tu caso →Para que tu marca deje de verse hecha a pedazos
Tienes un logo que te hizo un conocido hace años, un flyer con una tipografía y la boleta con otra, y los colores cambian según quién diseñe. El resultado: te ves más chico y más barato de lo que eres, y eso te cuesta clientes que sí pueden pagar tu precio. Te armamos una identidad corporativa completa —logo, colores, tipografías y manual— para que tu marca se vea igual de seria en todas partes.
La respuesta correcta cambia según en qué punto estás. Elige el caso que se parece al tuyo:
El logo que tienes no representa lo que vendes hoy, o no tienes ninguno. Construimos el sistema completo desde cero: logo, colores, tipografías y el manual que lo deja por escrito.
Cuéntanos tu caso →El logo puede quedarse igual. Lo que falta es el sistema: colores con su código exacto, tipografías definidas y reglas claras para que cualquiera que diseñe algo para ti use lo mismo.
Cuéntanos tu caso →Funcionan mejor cuando nacen del mismo diseño: el mismo logo y los mismos colores, aplicados desde el primer día en tu página web.
Ver diseño de páginas web →Una identidad hecha a pedazos no es un problema estético nada más: cuesta clientes. Esto es lo que suele estar pasando:
El flyer sale de un tono, la boleta de otro y el perfil de Instagram de un tercero. Nadie tiene los códigos exactos, así que cada quien improvisa el que más se parece.
Se estira, se pixela, o queda sobre un fondo que lo hace ilegible, porque nunca existió una versión pensada para ese uso.
Una marca inconsistente manda una sola señal: que el negocio detrás es improvisado. Y se nota justo cuando estás cotizando frente a alguien que sí se ve serio.
Cuando alguien nuevo diseña algo para ti —un empleado, un diseñador externo, tú mismo— no existe un documento que diga cómo usar tu marca. Así que la usa como puede.
No es un logo con extras: es el sistema completo, documentado, para que tu marca se vea igual la use quien la use.
Con sus variantes: horizontal, vertical, solo símbolo, fondo claro y fondo oscuro. No un solo archivo que se rompe apenas sales del PDF original.
Para pantalla e impresión, para que el color de tu marca sea siempre el mismo, lo diseñe quien lo diseñe.
El documento que reúne todo lo anterior más las reglas de uso: tamaño mínimo del logo, qué no se puede hacer con él, cómo se aplica en cada pieza. Es lo que evita que tu marca se vea distinta cada vez.
Papelería, firma de correo y plantilla para redes sociales, para que no partas de cero la primera vez que necesites publicar algo.
No todo proyecto necesita una identidad completa de entrada. Si ya tienes tu marca definida y lo que te falta son piezas puntuales, también las hacemos:
Si nunca tuviste una identidad definida, te conviene partir por ahí: estas piezas salen mejor y más rápido cuando ya existe un sistema que las sostiene.
Qué vendes, a quién y contra quién compites. Partimos entendiendo tu negocio, no con un molde.
Alternativas de dirección visual antes de comprometernos a un solo diseño, para que elijas la que te represente.
Logo definitivo, colores, tipografías, variantes y el documento con todas las reglas de uso.
Formatos editables y para imprenta, sin dejarte amarrado a que solo nosotros podamos abrirlos. Si después quieres tu sitio web con esta misma identidad, seguimos ahí.
El logo es un símbolo; la identidad corporativa es el sistema completo que hace que ese símbolo se vea igual en todas partes: colores con su código exacto, tipografías definidas, variantes del logo para cada uso y las reglas escritas en un manual. Un logo suelto te da una imagen; la identidad corporativa te da consistencia, que es lo que hace que una marca se vea de empresa grande.
Depende de cuánto necesitas: no es lo mismo un logo con manual básico que un sistema completo con aplicaciones. Prefiero no inventarte un precio genérico: cuéntanos qué necesitas y te cotizamos exacto, sin compromiso.
El logo y sus variantes, los colores con sus códigos exactos, las tipografías, el tamaño mínimo permitido y qué no se puede hacer con el logo. Es lo que evita que tu marca se vea distinta cada vez que alguien diseña algo para ti.
Sí. Si el logo funciona pero todo lo demás está desordenado, armamos el sistema y el manual alrededor del logo que ya tienes, sin partir de cero si no hace falta.
No van en el mismo paquete, pero se llevan bien: muchos clientes hacen los dos juntos porque el mismo logo, colores y tipografías se aplican directo a la web, sin pagar dos veces por definir lo mismo.
Varía según cuántas piezas y aplicaciones necesites. El plazo exacto te lo confirmamos en la primera conversación, antes de que aceptes nada.
Si quieres entrar en detalle antes de escribirnos, acá está todo. Abre lo que te interese.
Todo proyecto de identidad corporativa (a veces buscada también como "branding corporativo": en Chile se usan como sinónimos) incluye:
Lo que no está en tu propuesta no está incluido; si lo necesitas después, lo cotizamos aparte.
El manual de identidad corporativa es, en la práctica, el entregable más importante y el que menos se nombra. Reúne el logo, los colores con su código exacto, las tipografías y las reglas de uso —tamaño mínimo, qué no se puede hacer con el logo, cómo se aplica en cada pieza—.
Sin manual, tu identidad depende de la memoria de quien la diseñó. Con manual, cualquier persona puede aplicar tu marca correctamente sin tener que preguntar.
No necesitas un diseñador gráfico cerca de ti para que el proyecto funcione. Trabajamos con clientes de todo Chile de forma remota: videollamada o WhatsApp para conversar, avances en línea y archivos finales digitales, listos para imprenta si los necesitas impresos.
Lo que importa es que el proceso sea claro, no en qué ciudad esté sentado quien diseña.
No te vamos a garantizar el primer lugar en Google: nadie serio puede prometerte eso. Lo que sí garantizamos es cómo trabajamos contigo.
Tu dominio, tu hosting, tu tienda y tus cuentas de Google y Meta son tuyos desde el día uno. Si te vas, te llevas todo sin pedirle permiso a nadie.
Si algo que te entregamos falla por causa nuestra, lo reparamos sin costo durante los primeros 90 días. Después, lo que se rompe solo —un plugin que se actualiza, un hackeo, un cambio de la plataforma— lo vemos con mantención o se cotiza. Los cambios que pidas se cotizan antes.
Lo que firmas es lo que pagas. El trabajo extra lo apruebas antes de que exista: nunca te llega un cobro que no viste venir.
Sin permanencia ni multa. Avisas y se termina, con tus cosas en tu poder.
Cuéntanos tu caso y te decimos qué necesitas: si es un sistema completo, un manual sobre el logo que ya tienes, o solo piezas sueltas. Sin compromiso y sin tecnicismos.